Por Jairo Gómez*.- Más allá del coronavirus, comenzaron a inocular otro germen con el que pretenden eliminar la verdad. Es decir, liquidar la JEP. Y para lograrlo, el Centro Democrático (CD) ya cuenta con un aliado estratégico: el director de noticias de Blu Radio Néstor Morales. Sí, el cuñado del presidente Iván Duque, quien aún no renuncia a su propósito de volver trizas el acuerdo de paz.
Blu Radio y su director Néstor Morales en las noticias de la mañana decidieron unirse a los propósitos del partido Centro Democrático de eliminar la Jurisdicción Especial para la Paz.
La propuesta del CD y Uribe Vélez es legítima y no se discute pues tienen representación parlamentaria. Lo que si no es baladí es que a esa propuesta adhiera un medio de comunicación pues rompe con su imparcialidad y equilibrio informativo, con un agravante adicional, le abre una autopista digital a las llamadas “bodeguitas uribistas” para que manipulen la cuenta y logren, como ocurrió, un apabullante sí a favor de eliminar la JEP contra el no.
Probablemente su director Morales, insisto, cuñado del presidente uribista Iván Duque, se lavará las manos, no para neutralizar el Covid/19 sino para disfrazar de inquietud periodística una pregunta manipulada y con claros intereses políticos. Pero la carga perversa no radica ahí, lo grave es que Blu Radio se suma al coro de voces (Álvaro Uribe, sus amigos militares en retiro y terceros civiles no agentes del estado financiadores de la guerra) que quieren que en este país no se sepa la verdad de lo acontecido durante el conflicto interno armado. ¡Qué paradoja! un medio cuyo prestigio y credibilidad debe cabalgar sobre la verdad y la transparencia en la información, se opone a que la verdad sobre la guerra en Colombia salga a flote. Creo que entre Darío Acevedo y Néstor no hay ninguna diferencia.
Es tal el engreimiento de Morales y su emisora que les importa un comino lo que representa la JEP: verdad. Y no entienden que esa institución de Justicia Transicional tiene como objetivo auscultar en detalle lo ocurrido durante las seis décadas de guerra para que las más de ocho millones de víctimas sepan que sucedió con sus seres queridos, les devuelvan lo que les pertenece y las dignifiquen.
Que una emisora, además de utilizar su cadena radial a nivel nacional, ponga a disposición su plataforma en las redes sociales para promover una campaña contra una institución que busca asegurar una paz estable y duradera, es estar contra la verdad y, peor aún, a favor de la guerra. Así de claro.
“Cuando se descubrió que la información es un negocio, la verdad dejó de ser importante”, decía el reportero de reporteros Ryszard Kapuscinki. En este caso para este medio, que se autocalifica como la “Nueva Alternativa”, cae como anillo al dedo pues representa un gran negocio para el Grupo Santo Domingo. Y Morales, un perrito faldero del poder, no tiene problemas morales y éticos para ajustarse las rodilleras.
Todo cabe en la villa del señor y si para sostener la cuota publicitaria hay que unirse al diablo pues que venga la cosecha. Ese es el perverso pragmatismo de Blu Radio y su Director de Noticias que ha hecho de un panel mañanero un supuesto escenario democrático para la opinión libre, pero no hay tal: todo lo borra con alianzas estratégicas como esta que solo buscan meterle un puñal al corazón de la verdad representada en la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP-.
*Periodista y Analista Político.
@jairotevi