La partida del director de Bacatá Stereo, Telebacatá y La Tribuna, Henry Canro Macias, deja un vacío irreparable en Cundinamarca, pero consolida el legado de un defensor incansable de la verdad, la cultura comunitaria y la paz.
Por: Luis Fernando García Forero. - Cundinamarca no solo ha perdido a un periodista excepcional, sino a un ser humano cuyo propósito de vida estuvo marcado por el servicio y la firme convicción de que una sociedad informada con veracidad, conectada con sus raíces folclóricas y comprometida con su cultura, es el cimiento indispensable para construir la paz y el desarrollo institucional.
Director y gerente de Bacatá Stereo, TeleBacatá y La Tribuna, Henry entregó cada día de su existencia al periodismo comunitario de su natal Funza y demás municipios cundinamarqueses. Su voz, faro diario al frente del noticiero Buenos Días Occidente y Telebacatá, no solo informaba sobre el acontecer local, nacional y mundial, a través de los 94.4 FM y en línea, sino que generaba opinión, abría debates y le daba espacio tanto al campesino en la ruralidad como al habitante urbano de Sabana Occidente.
Su partida deja una profunda tristeza y nostalgia en su familia, colegas, compañeros de trabajo y seguidores, justo cuando Funza da inicio al XXIX Festival Zaquesazipa, una muestra viva de su legado como mentor, al igual que del Centro Cultural Bacatá, espacio desde el cual trazó el norte del desarrollo cultural de la región. Quienes se formaron bajo su guía no solo recuerdan al maestro y colega, sino al gestor de una institución Tecnológica y Universitaria: “Sabe Tecnologías”, que, desde Funza, está forjando a los futuros reporteros del periodismo territorial.
Desde Ecos Políticos expresamos nuestra más sincera tristeza y solidaridad, a sus seres queridos, familia, a los colegas que compartimos labores en Bacatá Stereo, y a toda la comunidad oyente, televidentes y seguidores en redes sociales.
Henry Canro Macías, mi amigo, maestro y colega, emprendió el viaje eterno hacia la paz, dejándonos el testimonio del periodista entregado y dedicado a causas nobles y comprometido con la búsqueda de un mejor vivir de la comunidad a través de consensos, como camino, para resolver las encrucijadas de nuestro país.
Su ejemplo de ética, servicio y amor por el oficio, seguirá resonando con fuerza en la memoria de Cundinamarca y de toda Colombia. Hasta siempre, maestro y amigo. ¡Descanse en Paz!
Bogotá, D. C, 11 de septiembre 2026