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Redacción Ecos.-La firma del Acuerdo definitivo de paz entre el Gobierno y las Farc se realizará en Cartagena el 26 de septiembre, le comunicó el presidente Juan Manuel Santos a Colombia y al mundo.
“Tiene además un significado especial, San Pedro Claver, ha sido proclamado como el gran defensor de los derechos humanos, este proceso de paz ha tenido como una de sus características que ha puesto las víctimas, los derechos humanos como el centro de la solución de este conflicto”, explicó el jefe de Estado, al justificar la sede por la obra misional del Santo que defendió a los esclavos.
Primeramente se había hablado de que ese acto se haría en la Asamblea de las Naciones Unidas en New York o en La Habana, pero quedó descartado.
El Presidente Santos defendió una vez más el Acuerdo logrado e invitó a todos los ciudadanos a llegar informados a las urnas el próximo 2 de octubre para que voten a conciencia el plebiscito por la paz.
Redacción Ecos. Foto: Utopia Viva.- Sólo a un mes del histórico Plebiscito por la Paz, se publica la primera encuesta nacional, orientada a medir los alcances de la convocatoria oficial que realizó el Presidente Juan Manuel Santos, para que los colombianos puedan refrendar con su opinión los Acuerdos de Paz con las Farc- EP.
Esa primera medición de la opinión del electorado colombiano la realizó la Encuestadora Polimétrica, bajo el patrocinio de Alianza Red Más Noticias, Caracol Radio y de Cifras y Conceptos.
Con la participación de 2305 individuos, mayores de 18 años, a través de una entrevista presencial en hogares, con cuestionario estructurado y en seis ámbitos geográficos del territorio nacional, se llegó a un dato de interés para la opinión pública, la mitad de los encuestados van a acudir a votar, 38% expresó no estar interesado en participar y sólo un 12%, señaló que aún no sabía, no respondió o no había decidido participar.
Tomando como referencia la participación en el evento electoral, se interrogó al encuestado sobre su posición respecto al acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de la paz, en términos de apoyo. El 62% expresó sí apoyar el acuerdo y un 28% dijo que No. Solamente un 10%, un porcentaje muy bajo, está indeciso.
En el análisis de la encuesta llama la atención que quienes más intención de participar en el Plebiscito son los mayores de 56 años de edad (58%) y los que menos muestran interés son los jóvenes con edades entre 15 y 18 años (43%). Además, son los mayores de 65 años quienes más votarían por el “Sí” (86%), mientras que la mayor tendencia por el “No” se observa entre los 36 y 45 años.
La más baja participación en esta consulta se daría en Bogotá y la Región Caribe. La más alta se espera en el Centro del país, el Oriente y el Eje cafetero. Pero paradójicamente la región Caribe tendría el mayor apoyo por el “Sí” (84%), mientras en la Región Centro se observa la mayor intención de voto por el “No” (42%).
La encuesta pregunta a cada entrevistado qué tan seguro está de su decisión de voto para el próximo 2 de octubre, a lo cual el 68% dice que completamente seguro, el 20% algo seguro, el 8% poco seguro y solo el 4% está nada seguro.
Y cuando se pregunta qué tan probable es cambiar la de salir o no a votar, el 5% responde que muy probable, el 20% que algo probable, el 32% poco probable y el 43% nada probable.
Sobre la información requerida para orientar la decisión plebiscitaria, es decir, Pedagogía para la Paz, el 35% dice estar poco informado sobre los Acuerdos entre Gobierno y Farc, el 31% algo informado, el 17 por ciento muy informado y el otro 17%, nada informado.
Otro rasgo interesante es la decisión de género. Los partidarios de apoyar el Sí, tienen son 64% masculino y 60% femenino y los que no saben que harán son más del sexo femenino.
Es indudable que los datos presentados son una excelente visión del contexto de la opinión del ciudadano y del manejo mediático y de contenidos y posiciones sobre el Proceso de Paz.
Es evidente como los datos traducen la tendencia a la polarización pero no la definen. Afortunadamente la tendencia a participar puede crecer, pero dependerá de la capacidad de los grupos de impulsar el conocimiento o la simpatía al cambio que representa los acuerdos.
La Encuesta Polimétrica, que fue realizada entre el 26 y el 31 de agosto de 2016, por Cifras & Conceptos trabajó con residentes en Bogotá y las regiones Caribe, Centro, Eje Cafetero, Oriente y Pacífica, que representan un universo total de 25.8 millones de personas. El margen de error máximo esperado fue de 2,2% con una confiabilidad del 95%.
Redacción Ecos. Foto: César Carrión/SIG.- El Presidente Juan Manuel Santos dijo este jueves que la Paz traerá enormes beneficios para el Crecimiento Económico y la Equidad Eocial e impulsará una mayor confianza de los inversionistas en el país, en las regiones más afectadas por el conflicto armado, donde se crearán incentivos tributarios para que los empresarios instalen nuevas factorías.
“La Paz trae enormes y muy benéficos efectos en el Crecimiento y la Equidad Social. Muchos inversionistas no vienen a Colombia porque somos un país con conflicto armado e igual pasa con los turistas. Hay muchos factores que incidirán en un crecimiento mayor cuando se termine el conflicto”, explicó el Jefe del Estado.
“Va a haber un mayor crecimiento y también porque hay regiones del país, que son muy ricas, que no han tenido nunca una oportunidad de inversión, donde va a haber incentivos tributarios, para que los empresarios vayan a crear empresa y como crean empresa desde cero, el efecto en el crecimiento en esas regiones será altísimo”, precisó.
Mencionó estudios de la Universidad de los Andes que indican que, en esas regiones, el crecimiento puede ser de entre 8 y 12% cuando llegue la Paz, lo que beneficiará las cifras globales de la Economía hacía adelante.
Mejorará la Productividad
También expresó que el conflicto armado ha deteriorado enormemente la productividad de la economía y el hecho de poder a ir a invertir en proyectos productivos, en bienes públicos y en infraestructura, en las zonas impactadas por el conflicto, se mejorará mucho los indicadores de Equidad.
“Al podernos focalizar en aquellas zonas, el impacto en la Equidad del país será muy importante. Son zonas muy ricas como el Catatumbo y el Putumayo, que con unas mínimas inversiones se volverán polos de desarrollo y allá hay unas enormes posibilidades empresariales”, agregó Santos.
“La paz nos traerá un enorme crecimiento económico y una oportunidad de mejorar las cifras de equidad”, puntualizó el primer mandatario.
Por Felicia Saturno Hartt. Foto: Ecos Media.- A escala planetaria la comunidad internacional ya sabe, a ciencia cierta, que desea el venezolano de a pié. El que se movilizó a la ciudad capital, en su gran mayoría, por sus propios medios, desde regiones cercanas y lejanas e inhóspitas de la diversa geografía venezolana, no sin antes enfrentarse con los tarifados del régimen, quienes desde sus motos financiadas con los recursos del estado, en varias ciudades como Maracay, dispararon a los cauchos, rompieron los vidrios a pedradas y a tiros, asaltaron a mano armada a los ciudadanos o intentaron intimidar e impedir el libre tránsito, con tanquetas de la Guardia Nacional Bolivariana.
Todos marcharon con un objetivo: revocar la peor administración de la Historia de Venezuela, el Gobierno de Nicolás Maduro Moros, que ha hundido a la Patria de Simón Bolívar en la más profunda crisis humanitaria de su vida republicana.
Venezuela respondió este jueves con una gigantesca demostración cívica a las acusaciones gubernamentales, que querían convertir la Toma de Caracas en un "golpe de estado terrorista". Cientos de miles de personas, buena parte vestidas de blanco, se fueron desperdigando en las tres avenidas elegidas, en donde confluyeron ríos humanos desde distintos puntos de la ciudad.
Y jamás fue más acertado el padre de la publicidad, Marshall McLuhan, cuando expresó que una imagen habla más que mil palabras. Desde temprano, el inclinado valle de Caracas se pobló de gente. Y Nicolás Maduro con uno de sus peores consejeros, el otrora opositor de oficio José Vicente Rangel, en una escuálida concentración de oficialistas calculó que eran escasamente 30 mil personas reunidas. El necesita ver menos, porque el impacto de la concentración ya está siendo calificado, a nivel internacional, como la mayor movilización del continente y la segunda más grande del mundo, por organismos y grupos políticos internacionales.
La realidad es que la convocatoria superó las expectativas de los organizadores, que calcularon al finalizar entre 450.000 personas y un millón (los más optimistas). El canal de televisión NTN24 también apostó por el millón de personas. Sin estimar los que desde sus balcones y techos victoreaban a los pasantes, coreaban consignas y desplegaban pancartas.
La oposición estima que “entre 950.000 y 1,1 millones de personas” marcharon en la capital sin tener en cuenta los “centenares de miles” de manifestantes del interior que no pudieron llegar por los “bloqueos” de autoridades en carretera, dijo el secretario ejecutivo de la alianza opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).
Restricciones al Derecho a Protestar e Informar
El Relator para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Edison Lanza, denunció hoy restricciones del Gobierno Venezolano al derecho de protesta y al derecho de los medios y redes a informar, ante la marcha opositora de hoy en el país suramericano.
“Estamos siguiendo con enorme preocupación los acontecimientos”, explicó a Efe Lanza, quien advirtió hace un mes, en un comunicado conjunto con su homólogo de Naciones Unidas del “deterioro” de la libertad de prensa en Venezuela.
“Las preocupaciones son varias -prosiguió-. Que los corresponsales extranjeros no puedan ingresar es una restricción porque el Gobierno intenta impedir un escrutinio internacional”.
Este miércoles, en la víspera de la protesta opositora para pedir una fecha para el referendo revocatorio contra el Presidente Nicolás Maduro, se conocieron varios casos de periodistas de medios como Caracol Radio de Colombia, Le Monde de Francia y NPR de Estados Unidos a los que no se les permitió la entrada a Venezuela para cubrir el evento.
“Nos preocupa también cómo será el flujo informativo de internet, porque en una manifestación es clave el acceso a información en línea y en otras ocasiones hubo restricciones y también represión de la actividad en las redes sociales”, señaló Lanza.
Otra “gran preocupación” de la Relatoría que dirige, encargada de velar por la libertad de expresión en el continente americano, es “el decreto (del Gobierno venezolano) que puso el control de las manifestaciones en el Ejército y por tanto lo semimilitarizó”.
“Los militares no están preparados para cumplir con los protocolos de una actividad civil y pacífica y esto ya pasó en 2014 (cuando las protestas dejaron numerosos muertos, heridos y detenidos)”, indicó Lanza.
Lanza detectó un “patrón” en los últimos meses y, sobre todo, en los días previos a la protesta opositora, con “formas de censura como fallos del Supremo ordenando que no se publiquen, por ejemplo, hechos de violencia criminal u otra serie de informaciones que no son agradables, pero que la gente tiene derecho a conocer en una sociedad democrática”.
“O la advertencia –continuó Lanza- del órgano regulador de medios sobre cómo se tienen que hacer las coberturas o los ataques contra ‘El Nacional’ en los días previos a la marcha, los impedimentos a los manifestantes”.
“Restringir el derecho de protesta también es lo que han hecho de no dejar que la gente se manifieste en determinados lugares. Se debe garantizar el derecho a manifestarse pacíficamente y también en el lugar simbólico que se elige”, agregó el Relator de OEA.
La Agenda que sigue
El éxito de la megamarcha animó a la Unidad Democrática para convocar un nuevo programa de protestas, incluido un cacerolazo nacional en la madrugada de este viernes.
La Alianza Opositora Multicolor anunció que el 7 de septiembre volverán a las calles, con una protesta de seis horas frente a todas las sedes regionales del Consejo Nacional Electoral (CNE). Una semana después, la protesta se llamará la Toma de Venezuela y se realizará en todas las capitales del país.
Por Steven Pinker y Juan Manuel Santos. Tomado del The New York Times Es. Foto: ecestaticos.com.- El cese al fuego y el esperado Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia marcan más que el fin de una guerra. Es un hito para la paz en el continente americano y el mundo.
La guerra entre el gobierno colombiano y las Farc es el conflicto armado más antiguo en el hemisferio occidental, además de ser el último que data de la Guerra Fría. Desde Alaska a Tierra del Fuego, la guerra, en el sentido clásico de un conflicto violento por el dominio de un territorio en el que por lo menos hay un ejército nacional combatiente, ha desaparecido. Aunque la violencia entre carteles del narcotráfico en América Latina continúa, el fin de los conflictos políticos armados en todo un hemisferio merece destacarse.
Basta examinar las décadas pasadas para darse cuenta de lo trascendental de este cambio. En Guatemala, El Salvador y Perú, al igual que en Colombia, fuerzas armadas de izquierda lucharon contra gobiernos respaldados por Estados Unidos, conflictos donde se perdieron cientos de miles de vidas. En Nicaragua ocurrió lo contrario: los rebeldes respaldados por el gobierno estadounidense lucharon para derrocar a un gobierno izquierdista. Estados Unidos y la Unión Soviética no escatimaron en su apoyo para mantener la intensidad de esas guerras. La “guerra sucia” en Argentina también se originó del enfrentamiento entre la izquierda y la derecha, y también murieron miles de personas.
En aquella época, las guerras entre países también eran comunes. Estados Unidos invadió Panamá y Granada para derrocar sus gobiernos. Gran Bretaña y Argentina se enfrentaron por la posesión de las Malvinas. Ecuador y Perú combatieron por establecer los límites de su frontera; y una controversia entre El Salvador y Honduras estalló en una guerra después de que los dos países se enfrentaron en un partido de fútbol.
La militarización llegó a la región debido a numerosos golpes de estado y juntas. En 1981, los países gobernados por dictaduras militares incluían a Guatemala, El Salvador, Honduras, Panamá, Surinam, Brasil, Bolivia, Paraguay, Chile, Uruguay y Argentina.
Hoy en día no hay gobiernos militares en el continente. Ningún país está en guerra con otro y ningún gobierno lucha contra un levantamiento importante.
Este avance hacia la paz en todo un hemisferio sigue el ejemplo de otras importantes regiones del mundo. Los siglos de guerras sangrientas en Europa Occidental, que desembocaron en las dos Guerras Mundiales, han dado lugar a setenta años de paz. Las últimas dictaduras militares en esa región, en Grecia y España, cedieron su lugar a gobiernos democráticos en los setenta. En el Extremo Oriente, las guerras de mediados del siglo XX cobraron millones de vidas, entre las conquistas de Japón, la guerra civil de China y las guerras de Corea y Vietnam. Sin embargo, a pesar de graves conflictos políticos, hoy el este y sudeste asiático están casi libres de enfrentamientos activos.
De hecho, las guerras en el mundo ahora se concentran casi exclusivamente en una zona que se extiende desde Nigeria hasta Paquistán, un área en la que solo habita una sexta parte de la población mundial. Lejos de ser un “mundo en guerra”, como mucha gente cree, vivimos en un mundo donde cinco de cada seis personas viven en regiones mayormente o totalmente libres de guerra. América Latina ahora puede unirse a las filas de la paz.
Por supuesto, esto no puede volvernos indiferentes ante la terrible violencia que vive un sexto del mundo. Solo que al resaltar los avances en algunas partes del mundo, podemos concentrar nuestra atención en aquellas partes que aún viven asoladas por la guerra. Así nuestros esfuerzos por llevar la paz a esas regiones pueden informarse y alentarse con el ejemplo de regiones como el continente americano. La guerra puede pasar de ser un medio generalizado para resolver conflictos a una rareza, pequeña en escala y fuera de las normas de comportamiento aceptable.
En América Latina son considerables los retos que prevalecen. Sigue habiendo demasiada violencia, pobreza y corrupción. Las sociedades de la postguerra permanecen frágiles y corren el riesgo de volver a la guerra. Los militares todavía son capaces de dar golpes de Estado, como ocurrió en Honduras en el 2009. Solo el esfuerzo, el apoyo y la vigilancia constantes pueden consolidar y expandir los logros alcanzados.
Dado que hemos avanzado tanto, sabemos que podemos avanzar aún más. Donde las guerras han terminado, otras formas de derramamiento de sangre, como la violencia entre pandillas, también pueden reducirse (en solo veinticinco años, por ejemplo, Colombia ha reducido su elevado índice de homicidios un sesenta por ciento). Dado que el continente americano se ha apartado de la guerra, sabemos que puede suceder lo mismo incluso en las regiones más obstinadamente violentas. Los avances hacia la paz son lentos e inciertos, pero los impulsan la determinación, el ingenio, la voluntad de millones y la comprensión de que la paz no es un ideal utópico sino un resultado eminentemente asequible.
Steven Pinker es Profesor de Harvard y autor de "The Better Angels of Our Nature: Why Violence has Declined". Juan Manuel Santos es Presidente de la República de Colombia.
Redacción Ecos. Foto: César Carrión/SIG.- El Presidente de la República, Juan Manuel Santos, posesionó este miércoles a Mariana Escobar Arango como Directora de la Agencia para la Renovación del Territorio (ART).
La funcionaria asumió en una ceremonia efectuada en la Casa de Nariño, a la que asistieron el Ministro de Agricultura, Aurelio Iragorri; el Alto Consejero para el Postconflicto, Derechos Humanos y Seguridad, Rafael Pardo y el Secretario General de la Presidencia, Luis Guillermo Vélez, entre otros.
Mariana Arango Escobar es politóloga de la Universidad de los Andes, especialista en Economía de la Defensa de la misma institución y magíster y Doctora en Ciencia Política de la Escuela de Economía de Londres.
Ha sido Subdirectora del Departamento Administrativo de Prosperidad Social, Subdirectora del Departamento Nacional de Planeación, consultora de la Fundación Ideas para la Paz y de la Fundación Social, investigadora en el Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Nacional de Colombia y asesora en la Presidencia de la República.
La ART fue creada por medio del Decreto Ley 2363 de 2015 en desarrollo del Plan Nacional de Desarrollo 2014-2018 ‘Todos por un nuevo país’, que establece la necesidad de adecuar la institucionalidad del sector Agricultura y Desarrollo Rural para asegurar una ejecución más eficiente de los recursos y mejorar su capacidad de intervención integral en el territorio.
La entidad tiene por objeto coordinar la intervención de las entidades nacionales y territoriales en las zonas rurales afectadas por el conflicto priorizadas por el Gobierno nacional, a través de la ejecución de planes y proyectos para la renovación territorial de estas zonas, que permitan su reactivación económica, social y su fortalecimiento institucional, para que se integren de manera sostenible al desarrollo del país.
“Como ustedes bien saben, hicimos unas reformas a todo el engranaje que tiene que ver con el campo en el Ministerio de Agricultura y también aquí en la Presidencia, para poder afrontar ese inmenso reto del posconflicto con los instrumentos y las herramientas adecuadas”, sostuvo el Presidente Santos.
Se refirió a la ART y dijo que “ahí vamos a tener la actividad más importante de lo que tiene que ver con el desarrollo del campo, que a su vez es el punto fundamental del posconflicto”.
Por Luis Fernando García Forero.- Foto elheraldo.com.- El Presidente de la Cámara de Representantes, el santandereano liberal Miguel Ángel Pinto, jamás pensó que llegaría a presidir una de las sesiones más históricas del Congreso de Colombia: aprobar el plebiscito por la paz.
Fue una sesión de dos horas y 20 minutos en medio de un colorido que adornó el salón elíptico con bombas tricolores de las insignias patrias y pancartas alusivas a la paloma de la paz. Donde voceros de las diferentes bancadas de la Unidad Nacional expusieron sus argumentos para votar la solicitud del presidente Juan Manuel Santos para que el pueblo decida el 2 de octubre si acepta los acuerdos de La Habana y que tuvo como resultado un cese el fuego bilateral definitivo entre el Gobierno y las Farc.
El quorum a las 3 y 45 de la tarde del 29 de agosto de la plenaria de la corporación, marcó el punto de partida de la sesión, donde los parlamentarios con camisas blancas demostraron su avidez para votar quizá una de las propuestas más importantes en este siglo: que el pueblo participe y decida en la reconstrucción de la patria en paz.
La iniciativa de llevar a cabo dicha sesión, con sentimiento y fervor patrio, partió del presidente de la corporación Miguel Ángel Pinto, quien le dio garantías a todos sus colegas, incluyendo a la oposición, para que finalmente las mayorías se impusieran desde el recinto de la democracia: el Capitolio Nacional.
ECOS: Una sesión que sorprendió al país, pero además aprobando de manera abrumadora el sí al plebiscito por la paz…
MAP: Si, fue histórica porque es la primera sesión que realizamos en el Congreso de la República luego del cese el fuego definitivo que decretaron tanto el Gobierno como las Farc. Fue la primera sesión después de la negociación en La Habana, en paz, de frente, sin armas, sin balas, sin actos terroristas, sin la presión de un grupo armado en Colombia.
ECOS: Parecía de verdad una fiesta…
MAP: Por su puesto, la plenaria de la Cámara estaba de fiesta y así lo demostramos. Todas las bancadas, los partidos minoritarios, de oposición y de la Unidad Nacional, tuvieron la oportunidad de intervenir con plenas garantías, con respeto de las decisiones de cada uno y al final la plenaria tomó la decisión de manera abrumadora dándole respaldo a la convocatoria del presidente Juan Manuel Santos para realizar el plebiscito el 2 de octubre.
ECOS: ¿Voces como la del Presidente de la Cámara y como la del ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, hacen un nuevo llamado a los opositores para un acuerdo político y voten en el plebiscito la viabilidad de la paz?
MAP: La verdad no es un camino rápido ni fácil de recorrer. Ya empezamos a trabajar, ya lo demostramos las mayorías representadas en el Congreso. Entendemos a los opositores, no lo han entendido, pero debemos continuar porque de esa manera abrimos la oportunidad a que la paz nos lleva a abrirle el paso a la inversión extranjera. Que la comunidad internacional mire a Colombia y apoye lo que está haciendo el actual Gobierno para alcanzar la reconciliación, que podamos tener procesos de desarrollo productivo. Mucha gente en Colombia no invertía por temor al conflicto amado. Sé que es la gran oportunidad que tiene el país de abrirse a toda la comunidad internacional y tener empleo. Dejarle a las nuevas generaciones, a nuestros hijos y nuestros nietos, esa posibilidad que nosotros no vimos durante 52 años.
ECOS: ¿Es optimista que el pueblo colombiano responda con el sí al Acuerdo de la Habana?
MAP: Por su puesto. No creo que pueda haber un colombiano que le diga no a la paz. Esta gran posibilidad que se nos abre debe ser abrumadoramente respaldada por todos los colombianos. Esta es finalmente la paz de Colombia y no de Juan Manuel Santos, el jefe de Estado termina su periodo cumpliendo su promesa de celebrar la paz con las Farc, a nosotros nos corresponde construir lo que se viene para los próximos años, por eso el pueblo colombiano va a salir a respaldarlo porque era lo que añorábamos.
ECOS: Cree que le está saliendo bien al Presidente Santos toda esta iniciativa de paz?
MAP: Así es, lo está haciendo con paciencia y con resultados positivos que lo estamos viendo todos los colombianos y a los ojos a la comunidad internacional, que además respalda el proceso.
ECOS: Se perdieron varias oportunidades de alcanzar la paz…
MAP: Si lo hubiéramos hecho hace cinco años nos hubiéramos ahorrado miles de muertos en Colombia. Si hubiéramos logrado la paz hace 15 años hubieran sido cientos de miles de muertos que nos hubiéramos ahorrado. Desde el comienzo, cuando se inició el primer proceso de paz, si se hubiera consolidado, cuántas víctimas nos hubiéramos evitado con tantos actos de barbarie y terror que hemos sufrido durante estas décadas. Había que ponerle punto final y esta es la oportunidad que tiene el pueblo colombiano para salir a las calles a expresarle el sí de manera masiva, no se debe quedar un solo colombiano sin salir a decirle sí a la paz.
ECOS: El ministro del interior Juan Fernando Cristo anunció ante ustedes que el Gobierno tiene previsto, de entrada y después del plebiscito, un representativo número de proyectos legislativos para iniciar el posconflicto. ¿Qué expectativa tiene sobre el tema como Presidente de la Cámara?
MAP: Eso significa que el Gobierno está con todo en el tema de las reformas para el camino de la reconciliación entre los colombianos. Hay varias iniciativas que deben tramitarse en forma urgente una vez se apruebe el sí a la paz de manera decidida. Es un paquete de más de ochenta propuestas gubernamentales en diferentes materias: unas que hay que tramitar de manera rápida, el tema de amnistía y las Farc puedan, en las zonas de concentración, iniciar ya su tránsito a la normatividad en la vida civil. Otro, que puedan también los tribunales operar en el tema de la justicia transicional que se ha creado para estos sectores. Hay varios proyectos que tenemos que adelantar de manera ágil. El Congreso no va a ser inferior a sus responsabilidades. Vamos a trabajar, ustedes ya se han dado cuenta del ánimo que tienen las cámaras de trabajar sobre los temas de paz, por eso vamos a insistir día y noche en la implementación de los acuerdos.
ECOS: ¿Cree que el tema de la oposición al proceso del ex presiente y senador Álvaro Uribe es un tema personal?
MAP: Sin lugar a duda es una decisión más política, más de partido. Alguien escribía en una de las redes sociales que la patria busca el sí y un partido político busca el no que es la fundamentación del centro Democrático. Pero mi invitación es a que si gana el sí el Centro Democrático trabaje por la paz. Exhorto a la oposición a que sí pierde, se sume a la paz. Ellos son políticos y deben acompañarnos de la mano del pueblo a reconstruir un país en paz y desarrollo.
ECOS: Cómo ve a sus paisanos de Santander con este tema para el 2 de octubre con el plebiscito?
MAP: Los santandereanos estamos unidos en este propósito. Hemos tenido reuniones con los diferentes sectores sociales, gremiales, políticos, entre otros, para tratar de conformar el equipo por la paz. He tenido la oportunidad de recorrer toda la provincia santandereana y el respaldo hacia la paz es unánime. Hay que hacer mucha pedagogía especialmente en el área metropolitana donde se ha hecho una campaña de desinformación en estos años que duró la negociación. Por fortuna los colombianos tienen ya en sus manos como leer los acuerdos. Santander es un territorio de paz, hace muchos años no tenemos guerrilla y menos el brote paramilitar. Los santandereanos ya sabemos lo que es tener un proceso de desarrollo en paz y queremos que así sea para todos los colombianos. Insisto, Santander será un pionero en este proceso, vamos a poner una altísima votación por el sí a la paz.
Redacción Ecos. Foto: L. Muñoz.- El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, firmó el decreto mediante el cual convoca a un plebiscito que se realizará el 2 de octubre para que sea refrendado o rechazado el Acuerdo de Paz entre su Gobierno y las FARC.
Los colombianos responderán a la pregunta ¿Apoya usted el acuerdo final para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera? en el plebiscito del próximo 2 de octubre, luego que este martes el Presidente Juan Manuel Santos firmara el decreto para convocarlo.
"Hoy damos un paso más hacia la Paz. Gracias al Congreso de la República, que por abrumadora mayoría y en tiempo récord, avaló la convocatoria del plebiscito que le informé el jueves pasado. El plebiscito es ahora una realidad", dijo el mandatario en la Casa de Nariño, sede del Ejecutivo.
Esta consulta, que se realizará el domingo 2 de octubre, "es clara, sencilla y no da lugar a ninguna confusión", precisó. El Presidente Santos aseveró que con la pregunta se busca saber si "el pueblo aprueba o no exactamente las palabras que aparecen en el título de los acuerdos". Además, aclaró, "no hay lugar a ninguna confusión. No es una pregunta sobre si los colombianos quieren o no la Paz sino que es muy concreta sobre si apoyan o no el acuerdo final".
Al menos el 13 % del censo electoral
Si el Acuerdo de Paz es refrendado en las urnas, llegará al Congreso un paquete legislativo que se tramitará por medio del procedimiento especial, que permitirá la aplicación de lo acordado en La Habana.
En el plebiscito, cuya realización fue avalada el pasado 18 de julio por la Corte Constitucional, la opción del "sí" debe obtener al menos el 13 % del censo electoral, lo que significa que necesitará como mínimo 4.396.626 votos para ser aprobado.
Redacción Ecos. Foto: EFE.- El Gobierno colombiano y las FARC han solicitado a la FAO que acompañe la implementación del primer punto del Acuerdo de Paz, que propone una reforma rural integral, para desarrollar el campo y reducir la pobreza, informó este martes el organismo de Naciones Unidas.
Las partes en conflicto pidieron también su colaboración en ese asunto, en particular a la Unión Europea y la organización Vía Campesina, añadió la Oficina Regional para América Latina y el Caribe de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un comunicado oficial este martes.
Las tres entidades presentarán un plan de trabajo conjunto en los próximos meses. Para este plan, la FAO propone acciones para fomentar la producción rápida de alimentos y responder así de manera urgente a quienes sufren hambre y pobreza.
También propone acciones para fortalecer las instituciones dedicadas al campo y la seguridad alimentaria, apoyando el empleo digno y la mejorar de la calidad de vida de los campesinos.
"Un entorno de seguridad es clave para que se reanuden las actividades agrícolas, para que mejore el funcionamiento de los mercados y las personas tengan mejor acceso a la asistencia social", apuntó en el texto del comunicado el Director General de la FAO, Graziano da Silva.
Millones de personas fueron desplazadas por el conflicto armado y muchos campesinos perdieron sus tierras. Por esto, según la FAO, es clave entregar apoyo a los pequeños agricultores para que tengan acceso a los mercados, inversiones e infraestructura.
Graziano da Silva aseguró que la Paz le permitirá a Colombia optimizar su agricultura y aprovechar las 22 millones de hectáreas con potencial agrícola que posee, de las que solamente se usan 7 millones en la actualidad.
"Acabar con el hambre y la malnutrición y alcanzar la paz y el desarrollo rural no son tareas separadas sino aspectos diferentes de un mismo desafío", dijo el Director General de la FAO.
La FAO celebró que el primer punto del acuerdo de paz busque fortalecer las áreas rurales, donde se originó buena parte del conflicto. "Allí donde brotó la guerra, Colombia sembrará las semillas de la paz", comentó Graziano da Silva.
Redacción Ecos. Foto: Portafolio.co.- El Congreso de Colombia autorizó este lunes al Presidente Juan Manuel Santos, para convocar, el próximo 2 de octubre, el Plebiscito para refrendar el Acuerdo de Paz, firmado la semana pasada con las FARC- EP en La Habana, Cuba.
En una histórica plenaria, ambas cámaras, de Representantes y del Senado, en una sesión de dos horas y veinte minutos aproximadamente, aprobaron, con mayoría, este paso para este importante proceso de paz y reconciliación nacional.
El Presidente del Senado, Mauricio Lizcano, dijo que el Presidente Santos no tenía ninguna obligación legal de radicar ante el Congreso la pregunta con la cual se consultará a los ciudadanos para refrendar el Acuerdo Final de Paz.
“El compromiso del Legislativo es autorizar al Gobierno para que convoque al Plebiscito, pero es el Gobierno el que puede formular la pregunta, con base en las condiciones establecidas por la Corte Constitucional”, explicó.
En la Cámara se realizó la plenaria en medio de un ambiente de fiesta, con congresistas vestidos de blanco e inclusive con bombas y serpentinas, por tratarse de la primera sesión sin armas, sin secuestros, sin tomas y sin muertos, por parte por parte de las Farc.
El Presidente de la Cámara, Miguel Ángel Pinto, explicó que la intención fue destacar el día histórico para el país, luego de que se decretara cese bilateral y definitivo entre el Gobierno y las Farc. “En la plenaria respaldamos y acompañamos la convocatoria al Plebiscito que hizo el Presidente Juan Manuel Santos. La paz es una necesidad y algo que requiere el país”, sostuvo.
En el mismo sentido, Pinto dijo que luego de haber leído los acuerdos se acabaron las “difamaciones y mentiras” que dijeron muchos sectores políticos. “Ya con los textos definitivos se han podido desvirtuar todas las mentiras que se han venido haciendo”, recalcó.
En la Plenaria de la Cámara de Representantes, 127 parlamentarios votaron afirmativamente, mientras que 15 lo hicieron en contra; en tanto que la solicitud del Presidente, tuvo en la Plenaria del Senado, 68 votos a favor y 21 votos en contra de la petición plebiscitaria.
El Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, expresó su agradecimiento por la aprobación. "Es un día de fiesta y ustedes han sabido interpretar este sentimiento. Hoy estamos en el preámbulo de la paz definitiva para los colombianos", manifestó el premier colombiano.
Asimismo, Cristo expresó las diecisiete iniciativas legislativas para apoyar la etapa del Postconflicto, luego de la celebración del plebiscito.
Por su parte, el Senador del partido Alianza Verde, Antonio Navarro, recalcó que "por primera vez este acuerdo con las FARC va a estar refrendado por los ciudadanos". El ex guerrillero añadió que "es necesario que todos los que participemos en el plebiscito aceptemos lo que digan las mayoría, y aún sin conocer la pregunta, creemos que este Senado debe decir sí a la convocatoria a un Plebiscito el 2 de octubre".
Las únicas voces en contra fueron las del opositor partido, el Centro Democrático, liderado por el Ex Presidente y Senador Álvaro Uribe.
Entre los argumentos para apartarse de las mayorías, el Uribismo dijo que la discusión era inconstitucional, porque el acuerdo final que se dio a conocer desde la semana pasada, no tenía la firma del Presidente Santos, ya que fue rubricado por los jefes negociadores del Gobierno y de las FARC. Asimismo, otros senadores de esta tolda política, exigieron que primero se conociera la pregunta que se formulará a los colombianos para esa votación.
El Senador Uribista Alfredo Ramos, por ejemplo, propuso que, antes de aprobar la convocatoria, se citara al equipo negociador para que se pronuncie para “aclarar en este recinto y de cara a la ciudadanía las dudas e inquietudes sobre el Acuerdo Final”… “Definitivamente el Congreso no tiene el material suficiente para tomar una decisión sobre la materia”, agregó Ramos.
El Centro Democrático llevó otros de color rojo que, según dijeron, representa la sangre de las víctimas de las FARC. "Con estos acuerdos pasaremos de tener congresistas con votos a congresistas con muertos", manifestó el senador Fernando Araújo, del Centro Democrático, cuya bancada exhibió un cartel con el dibujo de un sapo, para representar los puntos que considera polémicos del acuerdo y que la sociedad tendrá que tragar en aras de la paz.
No obstante, los congresistas de la Unidad Nacional se impusieron y el Presidente ya cuenta con el aval del Congreso para emitir el decreto en el que citará formalmente a la votación.
Por su parte, el Senador Carlos Fernando Galán, del Partido Cambio Radical dijo que el acuerdo rubricado por el Gobierno y las FARC el pasado miércoles en La Habana "va a permitir que este país avance hacia una paz auténtica", pero pidió a los legisladores ser "cuidadosos a la hora de reglamentar e implementar el acuerdo".
En el Plebiscito, cuya realización fue avalada el pasado 18 de julio por la Corte Constitucional, la opción del "Sí" debe obtener, al menos, el 13 % del censo electoral, lo que significa que necesitará como mínimo 4.396.626 votos para ser aprobado.