Opinión
Por Horacio Serpa.- Este año se cumplen 100 años del inicio de la industria petrolera en Colombia con el descubrimiento del primer pozo productivo de petróleo, el día 29 de Abril de 1918, en tierras del Magdalena Medio, hoy Corregimiento de El Centro, en la Ciudad de Barrancabermeja, por parte de la empresa Tropical Oil Company, delegataria del señor Roberto de Mares. El 25 de Agosto de 1951 se fundó la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, la que en nombre del Estado recibió de la “Troco” el emplazamiento industrial petrolero que se levantó durante los años de Concesión.
¡Cien y más años de experiencia en asuntos petroleros, de estos 67 directamente por parte de Ecopetrol! Por eso no tiene sentido, al menos yo no lo entiendo, que la tragedia ecológica de Lizama haya causado tanto daño y la reparación del pozo en afloramiento se haya demorado tanto tiempo. Es inaudito. Hasta se tuvo que acudir a recursos técnicos y personal extranjero para medio solucionar la calamidad. No puede ser posible que Ecopetrol no le hubiera puesto la atención debida al percance ni que no cuente con personal y medios apropiados para enfrentar con diligencia el grave problema descrito.
Recuerdo que hace una veintena de años, en esa misma región, al borde de la carretera que de Barrancabermeja conduce a Bucaramanga, se incendió un pozo en producción, que solo fue posible apagar al cabo de varios meses, también con auxilio técnico y personal extranjeros.
Si se trata de hacer memoria, vale la pena comentar que durante años y años, las quebradas, ríos y ciénagas de la zona del Carare, Opón, El Centro y sitios aledaños a Barrancabermeja, estuvieron absolutamente contaminadas. De unos cuarenta años para acá, debo reconocerlo, se empezó a poner cuidado a los desbordamientos de crudo, a las contaminaciones de diferente orden y a los daños causados por el crudo mal manejado, con regular resultado por lo que vemos. Hay daños irreversibles, irreparables en toda la zona.
En estos tiempos no pueden ocurrir tales cosas. Como se dice en lenguaje popular, ya está inventado cómo evitarlas, de qué manera prevenirlas y qué hacer de inmediato si existe algún escape de petróleo. Lo que ocurrió es irresponsabilidad de Ecopetrol, merece sanciones severas, pagar los daños e indemnizar a los perjudicados.
No lo digo solo yo, lo expresó el Ministro del Medio Ambiente, lo recalcó la Autoridad de Licencias Ambientales, lo comprobaron los funcionarios de la Alcaldía de Barrancabermeja, lo reiteraron las ONG ambientalistas y los expertos.
Poca atención presta Ecopetrol a la región que le dio vida, a la gente que durante muchos años ha sufrido negligencias y desamparos en las zonas de producción, a la ciudad que ha producido para los colombianos la gasolina que han consumido durante 80 años, a las personas que más quieren a la Empresa y no se resignan a que su refinería se vuelva chatarra.
Ecopetrol debe reconocer su responsabilidad y garantizar que no ocurrirán más tragedias de esta naturaleza.
Por Amylkar D. Acosta M.- Según la Comisión del Gasto Público, “el esquema tributario colombiano actual es insuficiente en materia de recaudo; además, de que no cumple con los principios de eficiencia y equidad característicos de un sistema fiscal exitoso”. Y estos, además de los principios de progresividad y redistribución, deberían ser inherentes al Estatuto tributario, porque así lo consagra la Constitución política, pero al igual que sucedía durante la Colonia española con las cédulas reales, en este caso tales principios se obedecen pero no se cumplen.
Como lo afirma el analista Mauricio Cabrera, no son progresivos los impuestos en Colombia “porque la única tarifa progresiva es la de renta de personas naturales, pero estas solo contribuyen con el 5% del total de impuestos recaudados, mientras que en los países de la OCDE representan el 75% del impuesto de renta”. Lo propio puede afirmarse con respecto a su esperado efecto redistributivo, toda vez que al comparar los países que hacen parte de la OCDE, Club exclusivo a cuya membresía aspira Colombia, mientras en ellos el Gini de la distribución del ingreso antes y después de impuestos y transferencias pasa de 0.47 a 0.30, cae el 26% (¡!), en Colombia permanece estático en el 0.51.
Según afirma la Comisión de expertos, “el sistema tributario no es progresivo o equitativo verticalmente, pues quienes tienen mayor capacidad de pagar impuestos no aportan relativamente más que aquellos con menores posibilidades”. Y ello aplica no solamente cuando hablamos del impuesto sobre la renta de las personas sino a los impuestos corporativos. Se suele decir con alguna ligereza que en Colombia la tasa impositiva sobre las empresas es exageradamente alta, pero sólo se refieren a la tarifa nominal y no a la tarifa efectiva, que es sobre la cual se tributa.
Bien se ha dicho que el sistema tributario colombiano se asemeja al queso gruyere, debido a sus perforaciones por cuenta de las exenciones, exclusiones, descuentos y deducciones que proliferan en el mismo. Estas, según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) del Ministerio de Hacienda ascendieron en 2016 a la friolera de $72.3 billones (sólo en referencia al impuesto de renta al Cree de las empresas), un 8.1% más que en 2015, cuando sumaron $61 billones. El ex director de la DIAN Horacio Ayala nos cuenta que “de acuerdo con el Banco Mundial, en el 2010 había 99 beneficios tributarios en el impuesto de renta, con costo fiscal de 2.4% del PIB; en diez años habían crecido 50% en número y 77% en el costo fiscal”. Y lo más preocupante, por no decir alarmante, que dichos beneficios fueron blindados a través de los contratos de estabilidad jurídica, amparados en la Ley 963 de 2005.
De allí que cuando se descuentan estos beneficios la tasa efectiva que pagan las empresas es sensiblemente menor que la tasa nominal. Se ha llegado a afirmar, sin sustento alguno, que en Colombia las empresas tributan hasta un 70% sobre sus utilidades operacionales, lo cual explicaría su baja competitividad frente a aquellas domiciliadas en otros países. Nada más alejado de la realidad, pues según FEDESARROLLO la tasa efectiva es de sólo el 29.5%. Ello es tanto más cierto después del desmonte del impuesto sobre la riqueza y de la sobretasa al impuesto de renta, amén de la supresión del impuesto a las remesas de utilidades, que existe en casi todos los países, pasando la tasa nominal de 40% en 2017 al 33% en 2019.
También se desmontaron los parafiscales, considerados por las empresas como una carga insoportable, al tiempo que se había eliminado la contribución del 20% en la tarifa de los servicios públicos. Y más recientemente según estudio realizado por los economistas del Banco de la República Martha Delgado Rojas y Hernán Rincón Castro, “durante el período 1994 – 2016 las tasas efectivas promedio netas sobre el consumo, el trabajo y el capital fueron, respectivamente, de 10.7%, 18.6% y 15.4%. Entre tanto para 2016, alcanzaron, en su orden, niveles de 11.2%, 20.8% y 21.4%”.
El Congreso de la República está en mora de aprobar una reforma tributaria verdaderamente estructural, que corrija los entuertos del Estatuto tributario, en vez de seguir cargándole la mano a los impuestos indirectos que, como el IVA, son tremendamente regresivos y sólo contribuyen a la mayor concentración del ingreso. Bien dijo Albert Einstein que “locura es seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”. Y éste es el caso!
Medellín, abril 1 de 2018
www.amylkaracosta.net
Por Jorge Enrique Robledo.- Entre las primeras cosas valiosas que comprendí en mi vida política fue que el desarrollo científico-técnico es la base de todo progreso, en el entendido de que este se fundamenta en el avance del conocimiento.
Por: Guillermo García Realpe. Senador de la República.@GGarciaRealpe.-En un reciente informe para un medio de comunicación, el director del Departamento Nacional de Planeación, nos muestra un cambio muy positivo en la tasa de disminución de la pobreza en el país.
El Dr. Luis Fernando Mejía, indica que hoy la clase media superó a la población pobre, ¿eso qué representa?, ni más ni menos que la calidad de vida de los colombianos está mejorando notablemente.
En los últimos ocho años entraron a la clase media 4 millones 351 mil 984 colombianos, lo que significa que somos un país menos desigual, con mayor crecimiento y por supuesto más educado, al año 2030.
La formalización laboral, traducida en mayores ingresos ha sido fundamental para reducir la pobreza en Colombia.
En pobreza multidimensional, que evalúa los ingresos, la vivienda, el acceso al mercado laboral, educación, salud, también son muy alentadoras las cifras, pues pasamos de 30,4% en el año 2010 a 17,8% para éste año, lo que indica que 5,1 millones de colombianos han salido de la pobreza multidimensional, a 2030 se espera que sea del 8,4%.
Estas noticias positivas debemos resaltarlas, es muy satisfactorio ver cuando la gente progresa, cuando sale adelante y alcanza sus metas. La formalización laboral es la principal responsable de que hoy los colombianos gocen de mejores condiciones.
Llevamos cinco años consecutivos con tasas de desempleo a un dígito, por primera vez los empleados formales superan a los informales, es decir, hoy más colombianos cotizan a pensión, salud y riesgos laborales. No podemos bajar la guardia en esta materia, por el contrario, el país debe seguir generando trabajo decente, sólo así lograremos un mayor crecimiento económico.
Tenemos que seguir avanzando de la misma manera en cobertura plena de acceso a acueducto, alcantarillado y a energía eléctrica. Hoy según Planeación Nacional estamos en 93 % en agua y en 97 % en energía.
La cobertura en educación superior era hace algunos años del 35% y hoy ya se aproxima al 57%, en infraestructura las megas obras como las vías de Cuarta Generación, la mejoría en la infraestructura aeroportuaria, férrea y la disminución de la brecha digital a través de la fibra óptica nos muestran un panorama más alentador.
En el tema ambiental, que es muy importante, ya se han logrado grandes avances, por ejemplo, se espera que al finalizar éste año se hayan protegido más de 30 millones de hectáreas. Se han delimitado 30 páramos, que son los que producen el agua y dan vida a la población.
Todos estos cambios positivos nos dan cuenta de que el país va en la dirección correcta, que allana el camino para lo que será la cristalización de los proyectos del posconflicto, inversiones que están fijadas por el orden de los $105 billones para los próximos 15 años.
Un país en Paz lo que nos demuestra es que puede potencializar todo su talento, explorar sus riquezas, atraer inversión extranjera, avanzar en crecimiento económico, generar más y mejores fuentes de trabajo, donde la población mejore sus ingresos y logremos la equidad, donde la pobreza y miseria sea cosa del pasado y donde los territorios olvidados donde más se vivió el conflicto gocen también de bienestar, inversión social y que sus territorios se desarrollen bajo los principios del progreso y la transformación social.
Lograr que esto se dé y que las metas se sigan alcanzando depende también de todos nosotros.
Por: Mario Ramírez Arbeláez.- El Planeta Peligra. El Mundo entero debe decirle a las grandes potencias: alto ahí al juego con candela, alto a la desenfrenada carrera armamentista nuclear, alto a buscar la destrucción del globo terráqueo.
Este planeta donde vivimos es de todos, no solo de los países que hacen alarde guerrerista día a día, se muestran los dientes por cualquier impase y sin medir consecuencias, se retan a ver quién tiene mayor y más potente armamento.
Después de los enfrentamientos de Estados Unidos –Rusia por el tema de Ucrania, de Siria y de Corea del Norte, ahora la crisis es porque la premier británica diera un ultimátum de 24 horas a Moscú para que explicara envenenamiento de un exespía ruso, con presunta intervención Rusa.
La portavoz del Ministerio ruso de Exteriores, María Zajarova, ha respondido que “Nadie puede imponer un ultimátum de 24 horas a una potencia nuclea, no vale la pena hacerlo”, ha señalado la diplomática rusa.
Un enfrentamiento bélico en los actuales momentos es de alto riesgo, con inmensas pérdidas humanas y graves consecuencias ecológicas para el planeta.
Lo que preocupa al mundo, a la prensa y a los expertos en temas de armas, porque yo no lo soy, y pone los pelos de punta, es que Rusia presento un drone submarino en el marco del proyecto del sistema oceánico de usos múltiples “Status-6” o en español “Estado-6”. Los datos sobre esta arma entraron por primera vez en los medios de comunicación, en el mes de noviembre 2015, después de la reunión en Sochi .
Según los expertos, este drone submarino tiene una profundidad de marcha de hasta un kilómetro. Su velocidad es diez veces superior a la velocidad de los torpedos modernos (hasta 185 kilómetros por hora)con un propulsor energético nuclear que asegura la entrega de su carga en el alcance prácticamente ilimitado.
Agregan los estudiosos que la potencia de munición nuclear instalada en el drone puede ser de más de diez megatoneladas. La potencia del nuevo torpedo es como mínimo de 500 veces más que de la bomba arrojada por los Estados Unidos en Hiroshima de 20 kilotones.
Explican los expertos en temas de armas y guerras, que de llegar a ocurrir una explosión de varias de estas cargas cerca de una costa pueden experimentar un tsunami con una altura de olas de hasta 30 metros. En el caso de la utilización de estas armas en contra de los Estados Unidos y ante la imprevisibilidad de los vientos puede afectarnos a los latinoamericanos.
Confirman además su invulnerabilidad, de acuerdo a los parámetros técnicos del aparato submarino. Esto se consigue de una mayor profundidad de inmersión, alta velocidad de desplazamiento, impredecible para el enemigo de la ruta de movimiento al blanco y por lo tanto la imposibilidad de detección del drone, porque no hay trazas de su desplazamiento.
Teniendo en cuenta las declaraciones del presidente de la Federación de Rusia sobre el éxito de la realización de los ensayos del propulsor energético nuclear del drone es posible suponer que el sistema oceánico de usos múltiples está en la fase final de su creación.
Recordemos que la llamada Crisis de los Misiles, hace cincuenta años, expuso al mundo a un enfrentamiento nuclear que habría tenido consecuencias devastadoras. La diplomacia, la experiencia, la sensatez y la magnanimidad de kennedy y kruschev evitaron el holocausto.
Por eso ante la historia es claro que las decisiones tomadas aquel 22 de octubre de 1962 salvaron al mundo de una tercera guerra mundial.
Al margen del conflicto se desarrollaba el Concilio Vaticano II, y el papa Juan XXIII pedía a las dos potencias que no permanecieran sordas ante la angustia de la Humanidad.
Ahora el papa Francisco ha hablado en más de una ocasión de “Guerra Mundial por partes” o de “Tercera Guerra Mundial” con “guerras zonales”. Incluso en el Consejo de Seguridad de la ONU, en medio de un lio técnico y de concepto, llegó a hablarse de Guerra Mundial.
Si el mundo no recuerda su historia y sus errores, está condenado a repetirlos.
Entonces, me pregunto finalmente, será posible que los líderes mundiales se preparen para la paz y no para la guerra?
Por: Lorena Rubiano Fajardo.-Se les dijo, se les advirtió, se les informo, se les previno, se les imploro atención e hicieron oídos sordos, al clamor de la Contraloría General, de los entes ambientalistas y de los habitantes de la zona, y preciso vino la tragedia. Exactamente lo que paso con Armero en el Tolima. La tragedia anunciada, ahora en Santander, derrame de petróleo en la quebrada Lizama.
Y ahora qué? Tampoco hay responsables y mucho menos culpables. Todos Se lavan las manos diciendo esos son hechos impredecibles de la naturaleza.
Miles de campesinos del corregimiento La Fortuna cerca de Barrancabermeja pescadores perjudicados, sin el pan coger, están sin agua, más de 100 niños no asisten a la escuela por la emergencia. Hay grave afectación de fauna y flora. Las autoridades temen que la mancha llegue al río Sogamoso y al rio grande de la Magdalena. De acuerdo con los registros, hay un total de 2.400 animales muertos, 1.300 rescatados y 1.080 árboles de distintas especies afectados.
Fue necesario reubicar a 70 personas de la zona y otras resultaron con algunos problemas de salud por la emergencia ambiental. Cuarenta kilómetros a lo largo de la quebrada Lezama y del rio Sogamoso afectados y a esperar treinta años para recuperar la zona.
Minambiente , Ecopetrol, el Anla y la Corporación Autónoma Regional , negligentes en su reacción, ahora seguramente van a contratar estudios y a hacer exhaustivas investigaciones y mientras tanto ; ¿Por el daño humano y el daño ambiental quien responde ?.
Entonces ya sabemos que un tubo, tuvo la culpa, pero de quien fue la negligencia, por no hacer mantenimiento oportuno y evitar el derrame? Donde está la prevención?, donde están los recursos y los elementos necesarios para controlar estas emergencias ?
Todos se tiran la pelota, en cuanto a responsabilidades y en aceptar que hubo negligencia, y creo que aún no están previniendo cualquier otro desastre natural. No aprendemos de lo acontecido, somos una mata de improvisaciones.
Ojala en ocho días y con los discursos de elecciones no se olvide el tema y el asunto quede dentro del pozo olvidado.
Lo grave de todo es que desde el 2016 estaban advertidos y al parecer se han ocultado informes de advertencia sobre posibles deterioros en otros pozos adyacentes que podrían colapsar en cualquier momento, por eso han solicitado a la Corporación Autónoma Regional de Santander – CAS, de que aporte a la indagación preliminar todos los soportes, documentos e informes técnicos, de la visita de inspección ocular por presencia de hidrocarburos sobre la Quebrada La Lizama, Caño Muerto y Río Sogamoso.
Y para rematar que tal el caso de Cerromatoso, treinta años acabando con seres humanos fauna y flora y hasta ahora la Corte Constitucional falló en contra por haber incurrido en irregularidades haciendo caso omiso a las obligaciones ambientales.
Por José G. Hernández.-Oportuna propuesta formula el Fiscal General de la Nación, Dr. Néstor Humberto Martínez Neira, sobre el daño causado por el extendido porte y consumo de estupefacientes y sustancias alucinógenas, en su directa relación con el micro tráfico, hoy auspiciado por una mala aplicación del sistema jurídico bajo la nefasta figura de la dosis personal.
Ha dicho, con razón, que se debe replantear el tema para que la dosis no se siga usando “como escudo de la delincuencia organizada". Palabras exactas y apropiadas.
Junto con la Policía Nacional, y con el propósito de proteger a la población, en especial a los niños y jóvenes, ante la actividad de los narcos, Martínez se propone presentar un proyecto de normatividad que permita combatirla de manera efectiva, sin el amparo de la dosis mínima, que otorga al micro traficante la excusa según la cual la droga que es para su propio consumo.
La Policía, según el Fiscal, no puede hacer nada ante el delincuente porque "si son 20 papeletas, el malandrín de la droga dice que son las de su semana. Si son 40, nos dicen que son las de la quincena". En realidad, ese malandrín es el distribuidor, no el consumidor de la droga, y con la actual interpretación -que es alcahueta- no hay cómo desvirtuar su dicho.
Por eso, con todo respeto y consideración, discrepamos de lo expresado en las últimas horas por el Magistrado Luis Antonio Hernández, de la Corte Suprema de Justicia, quien sostiene que "si la Fiscalía no prueba que la finalidad es la distribución, la venta o el tráfico, pues simplemente no se puede condenar a una persona por llevar consigo la droga".
Con el debido respeto, se equivoca nuestro querido amigo, el Magistrado Hernández, jurista respetable y serio. Pero se equivoca. No habría manera de probar esa intención, que lleva el micro traficante “in pectore”. El delito es perpetrado después, cuando ese portador vende, distribuye la droga y vuelve por más, siempre con la disculpa de su dosis personal, maniatando a la policía y a la Fiscalía.
Además, la Constitución ha trasladado la carga de la prueba al portador de la dosis, toda vez que, según el Acto Legislativo 2 de 2009, hoy vigente, “el porte y consumo de sustancias estupefacientes o sicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica”. Hay que probar la prescripción médica y no llevar una cantidad superior a la recetada. De lo contrario, se incurre en la conducta constitucionalmente prohibida.
En efecto, el agente de policía, en el momento de encontrar que la persona porta la ilegal sustancia, no tiene la capacidad de adivinar si ella es en verdad para el consumo y la autodestrucción del portador, o para su salud, o si está destinada a la destrucción de otras vidas mediante la distribución y venta del maldito producto. La Constitución prohíbe expresamente el porte y consumo, a menos que el portador demuestre que lleva la droga por prescripción médica.
Pero la norma constitucional se ha quedado escrita y los traficantes siguen envenenando a la gente. El Estado no puede continuar permitiéndolo con base en enfoques erróneos como el aludido. Es necesario reabrir el debate y expedir normas legales que hagan efectivo el precepto constitucional. Lo que merece el Fiscal no es la crítica destructiva sino el apoyo, en bien de la sociedad colombiana.
Por Jairo Gómez.-Como van las cosas, dos imágenes podrían irrumpir en la retina de los colombianos el próximo 7 de agosto. Primera escena: Álvaro Uribe, como presidente del Congreso, poniéndole la banda presidencial a Iván Duque, como nuevo jefe de Estado. O segunda escena: el mismo Uribe, enchufándole el tricolor nacional a Gustavo Petro, nuevo mandatario.
Como todo en política es cambiante, cualquiera de las dos imágenes podría hacerse realidad. Fíjese usted, ya decantadas las dos consultas con el pasar de los días los colombianos empiezan a mirar con detenimiento qué futuro presidencial escoger y ya se comienzan a dar puntadas, en la más reciente encuesta la diferencia entre los dos candidatos ya no es tan abismal, se redujo.
Esta última medición arroja una conclusión: habrá segunda vuelta. Y reafirma otra: las opciones de Fajardo, De la Calle y Vargas Lleras se desdibujan amén de las demás propuestas, legítimas todas ellas, que poco o nada incidirán.
Entonces, qué se nos viene en estos dos meses de campaña. Por los lados del uribismo, es tal el grado de triunfalismo de algunos de sus más connotados exponentes, que vaticinan un triunfo en mayo. Según estos mismos próceres, el apoyo de la siempre clase política al Centro Democrático, representada en los parlamentarios con asiento asegurado, hay que darlo por descontado y están seguros que el mensaje a sus lectores será el “voten por Duque”. No estoy siendo ingenuo en el comentario, lo refiero porque lo escuché en el Congreso en medio de vítores y chamuscados.
Sin titubear doy constancia de lo que observé en los afamados políticos del Centro Democrático: sed de venganza, soberbia y simulaciones de valor como: “Llegaremos a ponerle orden a la casa”. A Santos no le perdonarán y reconocerán una; y, por supuesto, la paz negociada va camino a la trituradora.
Con el repunte de Duque, el expresidente Uribe sabe que hay un estado de ánimo explosivo a favor de su candidato y tratará, como buen animal político, de imprimirle a su campaña rudeza y estrépito, para conciliar la dócil imagen de buen hombre y confiable de su pupilo, con la de un líder decidido y duro. No logrará, eso sí, blindarlo contra los serios cuestionamientos que le harán a su campaña por el apoyo de un personaje dogmático y asociado a muchos líos judiciales.
Por los lados de Petro, son muchos los peros, pero también las ganancias. Le tocó al exalcalde echarse al hombro la responsabilidad de la izquierda, con la certeza de que el país optó por la disputa entre dos extremos; el centro se desvaneció.
No la tiene fácil, tratar de unir la izquierda en Colombia que, desde décadas atrás, está en átomos volando. Pero es claro que no son los dirigentes de esa colcha de retazos ideológica la que va a elegir a Petro, son las bases, los votos de opinión y la multitud de jóvenes que hoy expresan hartazgo con una codicia generalizada que comparten la élite empresarial y la clase política tradicional del país.
Nada está perdido para Petro y su tarea será la de desvirtuar el miedo, arma predilecta de los uribistas y hacer énfasis en combatir la pobreza, la desigualdad y mejorar la sanidad. Ya el candidato del CD mostró los dientes y plantea una reforma a la justicia polémica que dará mucho de qué hablar, un asunto del cual, el exalcalde, puede tirar de la pita, pues el objetivo de la reforma parece tener nombre propio.
Semana de reflexión (política) para los dos candidatos más finos en las encuestas.
@jairotevi
Por Amylkar D. Acosta M.- Este 22 de marzo, como todos los años desde 1993 se celebra el Día Mundial del Agua, por disposición de la Asamblea General de la ONU el 22 de diciembre de 1992, mediante la Resolución A/RES/47/193. Pero esta vez hay muy poco para celebrar y sirve más bien para encender las alarmas por la inminencia de una crisis global provocada por el déficit en el abastecimiento de agua potable en el mundo.
El campanazo se acaba de dar en Ciudad del Cabo, la segunda ciudad más poblada de Suráfrica, con 4 millones de habitantes, después de Johannesburgo. Debido al Cambio climático, la sequía se ha prolongado por tres años, la peor en un siglo y, por ello, las represas de las cuales se sirve para el suministro del preciado líquido que para el 2014 estaba al tope, ahora se encuentran en un nivel promedio del 26%. Está a punto de convertirse en la primera ciudad del mundo abocada al racionamiento del consumo de agua, viéndose precisada a sancionar a quienes sobrepasen el límite establecido para el consumo residencial, que pasó de los 87 litros diarios a finales de 2017 a sólo 50 desde el pasado mes de febrero.
Y ello, no obstante que Ciudad del Cabo es reconocida internacionalmente por su gestión y conservación del recurso hídrico, al poner en práctica medidas tendientes a reducir las fugas en las redes, la instalación masiva de medidores, así como ajustes tarifarios. Pero si bien estas medidas eran necesarias resultaron insuficientes y debido a la autocomplacencia y a la imprevisión, al no contemplar alternativas distintas a los 6 embalses de los cuales se surten de agua, únicas fuentes de abastecimiento, ello se convirtió en su talón de Aquiles, dada su gran vulnerabilidad de cara al Cambio climático. Ahora está abocada a la peor tragedia que puede afrontar una gran ciudad desde la segunda guerra mundial y el espantoso atentado contra las Torres gemelas el 11 S. Ahora está a punto de convertirse en la primera ciudad del mundo expuesta al racionamiento del consumo de agua, viéndose precisada a expedir medidas desesperadas, tan drásticas como sancionar a quienes sobrepasen el límite establecido para el consumo residencial, el cual pasó de los 87 litros diarios a finales de 2017 a sólo 50 desde el pasado mes de febrero.
Las autoridades habían dispuesto las medidas de contingencia tendientes a mitigar el impacto del temido Día cero, en el cual esta metrópoli se quedaría sin agua corriente para abastecer el consumo cotidiano de su población. Esta fecha fatal se fijó primero para el 1º de marzo de este año, pero luego, gracias los resultados de las medidas tomadas, que indujeron a un uso más racional del agua, se corrió para el 9 de julio. Ese día el agua dejará de llegar a través de acueducto y se tendrá que recurrir a los 180 camiones cisternas que se han dispuesto para suministrar 25 litros/día por persona.
Es decir, Ciudad del Cabo está en el conteo regresivo para llegar a ese momento que nadie desea y comprando tiempo, pero en cualquier momento se podrá traspasar la línea roja y se activará el plan de contingencia una vez que el promedio del nivel de los embalses llegue al límite del 13.5% de su capacidad. El Director de Turismo Sisa Ntshona advirtió perentoriamente a la comunidad internacional que “ciudad del Cabo es el foco de atención ahora mismo, pero en realidad este es un problema global”. Ello es tanto más cierto habida cuenta que hoy el 50% de la población en el mundo reside en áreas urbanas y, según las Naciones Unidas, para el 20150 entre el 70 y el 85% se asentará en ellas.
Por ello es muy pertinente su llamado al mundo en el sentido que este “tiene la oportunidad de aprender una gran lección de Suráfrica: no deben esperar a que haya una crisis para modificar los hábitos de consumo”. Ya lo había advertido Thomas Fuller, “nunca reconoceremos el valor del agua, hasta que el pozo esté seco”. Y, según el Informe de las Naciones Unidas presentado en el VIII Foro Mundial del Agua en Brasilia esta semana, al que concurren 150 países, "la seguridad hídrica sostenible no se alcanzará sin que se adopten soluciones innovadoras”. Así de claro!
Como lo sostiene la Red Global de la Huella Ecológica, el mundo se está “sobregirando” y acudiendo a “vigencias futuras” que comprometen seriamente la sostenibilidad den los servicios ambientales, debido a la demanda desaforada por los mismos, sobrepasando con creces la capacidad de reparación o reposición de la naturaleza. Y lo más preocupante es que la tendencia es aún más amenazante. Así lo enfatiza Rob Cameron, Director de SustainAbility, centro de estudios y asesoramiento de empresas con sede en Londres, cuando afirma, no sin razón, que “el actual patrón de consumo es demasiado grande para la Tierra. Estamos más allá de la capacidad que tiene el planeta para sostenernos. Para el año 2030 necesitaremos 35% más de alimentos, 40% más de agua y 50% más de energía (la que, a su vez, utiliza agua para producirla). Esto es lo que genera tensión”. Y de contera el sector agrícola demanda el 70% del agua disponible, de la cual dedica el 85% para irrigación, al tiempo que la industria consume otro 20% y ambos se requieren para responder a la creciente demanda de alimentos.
Bogotá, marzo 25 de 2018
www.amylkaracosta.net
Por Rodrigo Zalabata Vega.-La necesidad de un diálogo entre los candidatos de la llamada ala de centro-izquierda no nace del interés electoral de sumar los suficientes votos para ganar la presidencia. Si ello fuera así, una vez hechos al poder, las divergencias de políticas en un mismo gobierno, como las apetencias burocráticas en las cuales sentirse cada uno representado, dinamitarían muy pronto la fortaleza de la gobernabilidad.
No, la necesidad de un diálogo entre los tres candidatos que representan, precisamente, las divergentes posiciones tradicionales en que se ubica la política moderna; derecha (De La Calle), centro (Fajardo) e izquierda (Petro); surge de intentar caracterizar un acuerdo político que aleje las visiones equívocas que se ciernen sobre ellos de manera individual, pero que unidos harían un cuerpo programático real, cuyas ideas incluyentes superarían lo ideológico y doctrinal que desmembra toda identidad humana, y espantaría los fantasmas irreales que sus contradictores del ala de centro–derecha les han creado en el espectro mediático.
El acuerdo cierto al que se llegara, firmado en el programa elaborado, notariado por la fe de la opinión pública, cuya legitimidad implicaría su misma inviolabilidad, sepultaría las absurdas ideas de, un agazapado De La Calle candidato de las FARC, un Fajardo mensajero del Sindicato Antioqueño, y un Petro que cambiaría la Constitución que su mismo M–19 prohijó, por una fotocopia bolivariana que lo haría el dictador colombiano del llamado castro–chavismo.
Las virtudes políticas de este acuerdo, grabado en un programa de gobierno, serían mayúsculas, siendo las más importantes las siguientes:
1) Garantizaría a la opinión nacional el alcance y límite del gobierno a llevar a cabo. Alcance de las reformas estructurales que saquen al país del estancamiento inveterado de su desarrollo, sin que se afecten los pilares que sostienen nuestra organización institucional; verbigracia, derechos adquiridos, propiedad privada, democracia, libertades públicas en general. Y límite constitucional que el electo gobierno adquiere el compromiso político de no reformar.
2) Aunque resalte una contradicción de la teoría política, narraría al elector la carta de navegación de una asamblea constituyente que se convoque para acometer esas reformas estructurales determinadas, a través de este mecanismo suprainstitucional.
3) Levantaría las fronteras ideológicas, entre derecha e izquierda, capitalismo y socialismo (comunismo), para fijar un límite real entre la vieja y nueva política. Un verdadero punto de inflexión de una vieja vida institucional de 200 años, cuya rutina política se organiza en matrimonios electorales para alimentar un sistema clientelista de intereses particulares, cuya mejor intención de gobierno es mantener la corrupción en sus justas proporciones, y sus propuestas de cambio se reducen a bajar o subir unos cuantos puntos de la carga tributaria, o aumentar y mejorar el empleo de la clase trabajadora, en un esquema inequitativo avasallante. Frente a una nueva propuesta que democratice los medios de producción y el acceso a la propiedad, a la vez brinde a cargo del Estado la prestación a los nacionales de los servicios públicos esenciales que el papel de la constitución les garantiza.
Negarle al país ese diálogo, o ese diálogo interlocutado por ellos, bajo la idea de que estarse en el centro es la manera de no hacer parte de alguno de los extremos en que se polariza el país, es el lugar más extremo. Superada la guerra, la gran batalla política que podría reemplazarla es la confrontación civilizada de ideas definida en un certamen electoral. El grado de polarización es inversamente proporcional al diálogo que se permita el país, para que se caractericen las propuestas que se contraponen. Del mismo diálogo es donde surge el respeto a escuchar al otro, que hasta hace poco la amenaza de las armas no lo permitía.
Es ahora el país el que se nos muere, bajo el capoteo de sus problemas por la política parapetada de engaños. Pretender mirar los toros desde la barrera significa ser cómplice de la muerte del toro.
RODRIGO ZALABATA VEGA